¿Qué es la felicidad? ¿Puedo medirla?

Eusebio tiene 30 años y a diario disfruta de buenas relaciones con sus compañeros en el espacio laboral. Sin embargo, aún no logra encontrar un propósito en su trabajo y en su vida. No sabe qué es lo que quiere en el tiempo y no se compromete mayormente con lo que realiza. 


Por otra parte está Gary, quien no se lleva bien con sus compañeros de trabajo, pero sí se encuentra satisfecho con las relaciones que ha establecido con otros, por ejemplo con su familia. Tiene un hijo a quien ama y mantiene una excelente relación de pareja ¿Quién es más feliz? ¿Podríamos decir que ambos?

 

 

Estudiando la felicidad

Si comienzas preguntándote, “¿Qué tan satisfecho me siento con mi vida en general?” Y luego de eso te preguntas “¿En qué aspectos de mi vida me siento satisfecho?” La respuesta ya no será la misma. ¿Qué es ser feliz? ¿Tengo una respuesta para algo que suena tan grande y personal?

Científicos se realizaron las mismas preguntas y comenzaron a darse cuenta que la felicidad de las personas no se explica por sí misma a partir de un aspecto de la vida en particular, si no que a partir de un conjunto de aspectos.

Martin Seligman, psicólogo de la Universidad de Pennsilvania, creó un modelo (PERMA) el cual considera las áreas que mayor impacto tienen en una persona para que esta se autoperciba como feliz. 


Es así como existen 5 dimensiones básicas:

 

Emociones Positivas:

No se trata solo de andar sonriendo por la vida sin sentido alguno, sino que de tener la capacidad de generar una visión positiva de los acontecimientos que ocurren en el día a día, y además de sen-tir emociones positivas, tales como la risa, sorpresa, placer, amor, entre otras. Existen muchos be-neficios para tu salud (mejora la frecuencia cardiaca, disminuye el malestar corporal y acelera la recuperación en los resfríos), solo si ya comienzas a gestionar tus emociones diarias de forma in-tencionada.

 

Involucramiento:

Cuando estás en el trabajo, compartiendo con otros, o realizando una actividad en particular, ¿has notado que el tiempo pasa volando? 


¿Cómo te has sentido después de eso? 
A esta sensación en donde sientes que el tiempo pasa “volando” y te sientes muy satisfecho, los científicos le llaman “FLOW”.

 

Este tipo de experiencias son de las más importantes puesto que nos hacen sentirnos capaces y nos entregan una satisfacción inmediata tan sólo por el hecho de estar realizando una tarea que va de acuerdo con nuestras capacidades.

 


Relaciones Positivas:

Los seres humanos somos por naturaleza seres sociales, vivimos en comunidades organizadas y las conexiones que generamos con otros nos permiten crear redes de apoyo beneficiándonos de ellas en tiempos de crisis, también gracias a ellas, logramos aprender del resto, sentir que somos parte de un grupo y además, nos ayuda a generar emociones positivas.

 

Propósito y Sentido:

Si consideramos los aspectos que hemos ya nombrado, nos falta considerar una dimensión más espiritual de los seres humanos, que tiene que ver con un fin mayor. Que las tareas que estamos realizando en nuestro día a día no solo las realizamos porque nos hacen sentir bien, sino que tienen un propósito en nuestras vidas y se desarrollan de forma intencionada. De esta forma entendemos que nuestras vidas no se tratan solamente de adquirir bienes materiales y satisfacción inmediata (lo cual no es malo en su justa medida), ya que de ser así nuestra felicidad dependería solo de lo que consumimos.

 


Logros:

El sentir que estamos cumpliendo nuestras metas y que las que tenemos a futuro son alcanzables, nos ayuda a sentir una percepción de control sobre nuestro entorno. De esta forma nuestra percep-ción de incertidumbre (la sensación de que no controlamos los que nos ocurrirá y nos produce an-siedad) disminuye y sentimos tranquilidad en nuestro quehacer diario.

 


Volviendo al comienzo

De esta forma si volvemos a preguntarnos ¿Qué es la felicidad? Podríamos decir que es nuestra sensación de satisfacción con las distintas dimensiones de nuestra vida y no de una sola. Entonces, podemos darnos cuenta que gran parte de la felicidad pasa por uno y que somos responsables de ser felices. 


Que cuando tratamos de decir frases clichés cómo “Este momento de mi vida se llama felicidad”, realmente pueden carecer de un sentido auténtico y quizás solo expliquen algo que se remite a un breve recuerdo de una emoción positiva y no a la satisfacción con la vida en general, lo que pode-mos a final de cuentas podríamos entender como “auténtica felicidad”.