Convivir con mi vecino y su mascota

Los temas de discusión que surgen entre vecinos de departamentos, casas, pasajes, villas o condominios, pueden ser bastante variados. Sin embargo, un tema en común que suele dividirlos, tiene que ver con la tenencia de mascotas y la responsabilidad que tienen los dueños con sus animales.

 

Ya sea por los ruidos molestos, como ladridos o aullidos constantes que pueden incomodar a los demás, por los posibles destrozos que puedan producirse en los espacios comunes, por los malos olores y la poca higiene que se le entrega a una mascota o por diferencia de opinión en cuanto a su crianza.  Sea como sea, cualquiera de estos inconvenientes tensará la relación entre vecinos y podría crear futuros conflictos.

 

En este punto, es de vital importancia que cuando alguna persona decida tener una mascota, esté consciente de las necesidades del animal y cumpla con la tenencia responsable.

 

De acuerdo a la ley, la tenencia responsable de mascotas “es el conjunto de obligaciones que contrae una persona cuando decide aceptar y mantener una mascota, es decir, proporcionarle alimento, hogar y buen trato; brindarle los cuidados veterinarios y no someterlos a sufrimientos; además de respetar las normas de salud y seguridad pública”.

 

Dentro de estas obligaciones encontramos 3 puntos importantes:

  1. Todas las mascotas deben estar inscritas en el Registro Nacional de Mascotas (https://registratumascota.cl/inicio.xhtml) y portar un chip interno o externo instalado por un médico veterinario que lo asocie a alguna persona.

  2. Los dueños deberán hacerse cargo de la alimentación y los servicios sanitarios de la mascota.

  3. Los dueños son responsables y responderán civilmente por los daños que sus mascotas puedan ocasionar.

 

¿Qué se debe tomar en consideración?

 

Siempre se apela al sentido común. Por ejemplo, ¿qué perro tienes o piensas tener? ¿Cuentas con el espacio adecuado para su naturaleza y tamaño?

 

En el caso de los gatos, que suelen ser muy independientes y, por lo tanto, propensos a escaparse. ¿Le darás el lugar para que pueda trepar, rasguñar y trasladarse libremente? ¿Estás dispuesto a esterilizarlo para evitar que sus crías deambulen por los patios de tus vecinos?

 

Otro punto a tratar, es la cantidad de animales que cada persona tendrá…

 

A pesar de que en algún momento se intentó reglamentar la cantidad de animales que se podía tener por metro cuadrado, esto no prosperó y actualmente no existe un límite, todo depende de la persona. Es por esto que antes de adoptar a una mascota, debes considerar nuevamente el espacio que destinarás para tu mascota, el tiempo que tengas para dedicarle, la situación económica, (ya que no basta solo con alimentarlos, también hay que tener presente su salud y citas periódicas con el veterinario y también mantención de su higiene como baños, corte de uñas y pelo si así lo requieren). Esto, no solo pensando en el animal, sino también en las posibles enfermedades que pueda transmitir a los demás (tanto otras mascotas como humanos).

 

¿Y qué sucede con las llamadas “razas peligrosas”?

 

 

A diferencia de otras, para estos animales (9 razas en específico que se muestran en la imagen) se solicita por ley, tomar precauciones extra. Algunas son: pasearlos obligatoriamente con bozal y con un arnés que soporte su masa muscular si es que circulan en espacios públicos. Además, si se encuentran en sus viviendas, se deben procurar contar con rejas y muros altos que dificulten la posibilidad de escapar o de que puedan dañar a terceros.

Y muy importante, es que los dueños y sus mascotas deberán tomar clases de adiestramiento y obtener un certificado que lo acredite.

 

Por último, si uno ha decidido vivir en condominios cerrados, hay que estar al tanto y acatar los reglamentos internos que puedan existir.

 

Nunca hay que olvidar que los animales son seres vivos capaces de sentir y expresar mucho cariño y serán los principales afectados en caso de existir conflictos entre dueños y vecinos.