LAS 4 CLAVES PARA ELEGIR UNA VIVIENDA

Uno de los sueños más anhelados por las personas es la compra de una vivienda. Tras años de trabajo, la adquisición de un bien raíz se erige como la consecución de tan ansiada independencia y la generación de patrimonio. Al respecto, muchos no dudan de que, tarde o temprano, tendrán que dar los pasos necesarios para hacerse de una casa o departamento, donde esperan construir un hogar o bien arrendarlo a terceros. Un camino muchas veces ineludible, el que caminamos irremediablemente, a veces sin un GPS o una guía que nos facilite las importantes decisiones que debemos tomar al respecto.  

Al principio del proceso, quizás muchos se preguntan: ¿Cómo saber qué vivienda comprar? Y es que no estamos hablando de la compra de una polera o un teléfono. Al respecto, en Urbani decidimos explicar en simple qué variables clave deben considerar las personas a la hora de elegir que casa o departamento comprar. 

 

 

Ubicación

 

Quizás esta es la clave más importante a la hora de elegir una vivienda. La clave es compleja, toda vez que conlleva la consideración de 5 aristas asociadas a ella:

 

  1. Grado de Residencialidad
  2. Equipamiento
  3. Locomoción y Conectividad
  4. Seguridad del Entorno
  5. Comuna

 

¿De qué se trata cada una de ellas? Veamos.

 

¿Residencial?

 

Lo primero que hay que dilucidar es si la zona en la que está emplazada la vivienda es residencial o no. Y es que pensemos: no es lo mismo comprar una vivienda en el centro de una ciudad, que en una zona exclusivamente residencial. Las diferencias entre una y otra van desde los niveles de congestión vehicular, ruido, distancia de los principales centros o lugares de servicios, entre otras cosas. Al respecto, resulta esencial dilucidar aquello. 

Si la zona es residencial, lo segundo a resolver es la identificación del grado de desarrollo del sector. ¿Es una zona residencial en etapa inicial o en etapa de consolidación? Nuevamente las diferencias salen a la luz. Imagine un edificio o condominio emplazado en un sector eriazo, que aun no alberga otros proyectos de la misma envergadura. Dicha zona corresponderá a una zona residencial en etapa inicial, donde se espera que con el paso de los años otros proyectos habitacionales de la misma índole se emplacen ahí y poco a poco se desarrolle una zona de gran valor. Por el contrario, imagine un edificio o condominio emplazado en un sector que ya alberga una serie de otros edificios o condominios. Aquel corresponderá a una zona residencial ya en etapa de consolidación, donde no se esperan sustantivos crecimientos. Elegir una vivienda en una zona residencial en etapa inicial implica un riesgo: que el desarrollo y consolidación de la zona tarde más tiempo que el estimado. No obstante, la plusvalía de la vivienda adquirida, entendida como el valor de la vivienda con el paso del tiempo, pudiera crecer aceleradamente a medida que la zona se vaya consolidando, generando así mucha riqueza, toda vez que se compró “barato” y con el paso del tiempo se podrá vender “caro”.  Por el contrario, si se desea adquirir una vivienda en una zona residencial en etapa consolidada, seguramente el valor de la vivienda ya estará alto y crecerá a tasas menores. 

 

 

Equipamiento  

 

 

La segunda arista en torno a la ubicación es el grado de equipamiento que rodea y caracteriza al sector, independiente de si este es residencial o no. ¿Qué hay alrededor de la vivienda? ¿Cuántos colegios, supermercados, estaciones de servicio, centros comerciales, rotiserías, restaurantes, parques, centros de salud? Entre otros.    

En este sentido, no sólo es es indispensable evaluar su existencia, sino la cercanía, disponibilidad y accesibilidad de todos estos centros, lo que sin duda repercutirá en el nivel de calidad y bienestar a la que puedan aspirar las personas que deseen habitar en dicho entorno. Finalmente, como se ha planteado, se sugiere evaluar tanto lo existente como lo potencial. Puede que el equipamiento actual sea bajo, pero en el corto plazo aumente rápidamente.  

 

Locomoción y Conectividad  

 

La tercera arista respecto a la ubicación es la evaluación de la conectividad que caracteriza y ofrece el sector donde se encuentra emplazada la vivienda. Al respecto, resulta relevante identificar los puntos de acceso al sector, y si estos son lo suficientemente óptimos para el flujo vehicular que normalmente se genera. A su vez, es importante considerar si la locomoción colectiva y el transporte público abarcan dentro de sus recorridos al sector, lo que definirá si la tenencia de un vehículo será una comodidad o se erigirá como una verdadera necesidad. 

 

Seguridad del Entorno 

 

 

 

La cuarta arista a tener en cuenta respecto a la ubicación es la percepción sobre la seguridad del sector. Si bien la delincuencia pudiera generarse en cualquier lugar, existen zonas de las que se tiene mayor o menor percepción sobre la ocurrencia de actos delictivos. Así, evaluar si un lugar es susceptible a la frecuencia de delitos resulta crucial, analizando temas como la existencia de Plan Cuadrante de Carabineros, la operación de guardias municipales, conserjes privados, entre otros. 

 

Comuna   

 

Finalmente, un quinto elemento a la hora de caracterizar la ubicación de una vivienda es la identificación de la comuna donde se encuentra emplazada la vivienda. Al respecto se debe evaluar el grado de desarrollo de la comuna, la disponibilidad de oficinas de servicios gubernamentales, tales como los servicios que presta un municipio, comisarias, bomberos, centros de asistencia familiar, hospitales, entre otras cosas.  

 

 

Habitabilidad y Diseño

 

 

 

La segunda clave, quizás igual de importante que la ubicación y todas sus aristas, es la evaluación de la habitabilidad y diseño de una vivienda. ¿Qué es esto? Piense, por ejemplo, en una vivienda con 3 dormitorios y 1 baño, cuya superficie es de 53,5 metros cuadrados. Ahora piense en una vivienda con similares características: 3 dormitorios y 1 baño, sin embargo con una superficie mayor: 79,7 metros cuadrados. Seguramente la diferencia en superficie viene necesariamente dada por un mayor precio. Al respecto, es indispensable evaluar qué similar diseño de viviendas se pueden encontrar en un intervalo de precios especifico, dado que algunas viviendas, con 3 dormitorios y 1 baño, pudieran tener un diseño más apropiado de acuerdo a ciertas necesidades. 

 

¿De qué tamaño son los dormitorios? ¿Está la cocina separada del comedor o living? ¿De qué tamaño es el baño? ¿Dónde están las habitaciones? ¿Cuántos ambientes posee? ¿Qué espacios están separados y cuáles no? La recomendación es elegir un intervalo de precio que se pueda abordar y comparar el diseño y habitabilidad de las viviendas en oferta. 

 

 

Precio

 

La tercera clave es la reflexión en torno al precio de la vivienda. Quizás, más profundamente, la relación precio-oferta. ¿Qué se ofrece y a cuánto? ¿Por dicho precio, que otras ofertas están disponibles? 

 

En nuestra próxima columna ahondaremos mucho más en las implicancias que tiene el precio a la hora de elegir una vivienda. Y es que, difícilmente la mayoría de las personas compran una vivienda al contado. Al respecto, resulta esencial considerar que para que una compra se produzca, las personas requerirán ahorrar un pie, lo que implicará un constante ahorro durante un periodo de tiempo no menor. Así, también, las personas seguramente necesitarán endeudarse a largo plazo en un crédito hipotecario para pagar la parte restante de la vivienda. ¿Cuánto se debe ahorrar, y por cuánto tiempo, para poder comprar una casa de UF 1.800? 

 

 

Respaldo y Experiencia 

 

Finalmente, la cuarta clave es evaluar el nivel de respaldo que pudiera ofrecer una inmobiliaria y una constructora, el que comúnmente se puede sustraer al  su experiencia previa. ¿Quiénes están detrás del proyecto inmobiliario? ¿Empresas consolidadas o debutantes en el mercado? En este tópico resulta importante evidenciar el grado de reputación y satisfacción que han cosechado proyectos pasados de las empresas asociadas al proyecto que interesa. 

 

Conclusión 

 

 

 

En esta columna hemos intentado presentar 4 claves que son relevantes a la hora de elegir una vivienda: 

 

  1. Ubicación
  2. Habitabilidad y Diseño
  3. Precio
  4. Respaldo y Experiencia

 

El espíritu de nuestra columna es que ojalá sirva de guía a la hora de tomar una de las decisiones más importantes en torno a nuestras vidas. Con ese mismo espíritu, en una próxima columna hablaremos de lo que viene después de haber elegido una vivienda.

¿Cómo lograr comprarla?

 

 

Matías Godoy · Director de Economía Para Todos - EQUIPO URBANI